domingo, agosto 21, 2005

Qué suerte tienen algunas...


Finalmente Ana y Ros han concluido su gran penitencia en Pollofranco. Y qué mejor para celebrarlo que grabar el "momento entrada" mientras sonaba el Cara al Sol (bajado de emule especialmente para tal momento...) La felicidad se reflejaba en la cara de ambas, pero lo mejor ha sido cuando nos hemos escapado para comer y cuando la verja se estaba abriendo Ros ha dicho con ansia:"Venga, que por ahí ya cabes". Sin comentarios.
A mí aún me quedan varias horitas en Pollofranco... Lo que más me jode es saber que no podré volver a compartir con Ros y Ana los cigarros de media hora, los azotes de María ("¿Va a venir mamá? ¿Va a venir mamá? ¿Va a venir mamá?"), los despelotes de la mujer de 70 años, las conversaciones telefónicas con Jaime, el "usuario" del gato (ahora del radiocassette), las cartas a los Reyes Magos de Joaquín, las manipulaciones mafiosas de Encarnita o los ojos inyectados en sangre de Isabel - Bombera. ¡¡Os voy a echar de menos!! ¿Con quién me voy a reir ahora de gente como Afganistán, It o la Gobernanta-señora-que-se-parece-a-alguien-pero-no-sabemos-quién? Y lo peor de todo: ¡¡Voy a tener que comer esa horrible comida en compañía de Patricia la Maligna!!
Por cierto, la foto del Pollo es de Ros... Yo se la he plagiado de su blog (¡¡Soy Ana Rosa Quintana!!)